¿Cómo cambiar a nuestros perros y gatos a una dieta natural cruda BARF? junio 23, 2015 10:54

Después del día del ayuno puedes servirle su primera ración de comida natural cruda. Seguramente tu perrito/a estará encantado/a con la nueva comida. Los primeros 7 a 14 días es mejor no darles huesos, ya que su sistema digestivo necesita un poco de tiempo para acostumbrarse a la nueva dieta. Después de este tiempo, puedes probarlo con huesos tiernos como cuellos de pavo o carcasas de pollo, dependiendo del tamaño de tu compañero.
Al principio te aconsejo que sujetes tú los huesos y se los des con la mano, animándole cuando lo muerda correctamente. Esto evitará sustos, sobre todo con los perros más ansiosos que son capaces de tragárselos enteros. Los perros aprenden bastante rápido cómo comer los huesos y agarrarlos bien. Por supuesto, puedes dar los huesos parcialmente congelados, de manera que pueden roer lentamente y sin peligro.
Muchos expertos recomiendan el cambio a #BARF de nuestro #perro de golpe. https://t.co/4hduRFJlaP @puromenu
— Puromenu (@puromenu) June 14, 2016
Para empezar con la dieta BARF es mejor seleccionar proteínas fáciles de digerir como el pollo, pavo o salmón y darles las mismas proteínas como mínimo durante una semana. Si ves que tu perro no tiene problemas, puedes probar otras fuentes de carne. Aunque en menor medida, algunos perros pueden reaccionar a algunos tipos de carne con dolor de estómago, vómitos o alergias. Si se da este caso, es mejor cambiar la fuente de proteína e incluso los vegetales.
Es posible que aprecies unas heces un poco blandas o más liquidas al principio, esto es normal, es síntoma de que el tracto intestinal se está acostumbrando a las nuevas bacterias “buenas”, importantes para una flora intestinal sana y un sistema inmunitario fuerte. También puede sorprenderte que tu perro cambie su olor corporal y el aliento, así como su pelaje. Esto es un signo más de que tu perro está, según al argot entre los barferos, en fase de desintoxicación.
Si tu lobo casero al principio no quiere comerse su plato o partes como la verdura, no te preocupes; la carne no huele como las comidas comerciales con sus atrayentes artificiales y puede que el perro no se sienta tan atraído por los nuevos alimentos. Aquí tienes algunos trucos para facilitar el proceso:
- Puedes hacer la comida unos minutos a la plancha o ponerle un poco de agua caliente por encima. Así la carne tiene un olor un poco más intenso y tal vez la encuentre más interesante. Poco a poco puedes hacerla menos hasta que la acepte totalmente cruda.
- Si aún no la quiere comer, quítale la comida y ponla unas horas después (guardándola en la nevera). Un perro sano no tiene problemas por no comer hasta en 2 o 3 días y ¡mucho menos “morir” de hambre delante de su plato lleno! Al fin y al cabo, con hambre todo entra mejor y con más ganas.
- Ten paciencia y no te desesperes. Ayúdale no proporcionándole ninguna otra comida o recompensa durante el día. Los perros nos conocen e intentan jugar con nosotros y educarnos a su manera.
- Si a tu perro no le gusta la verdura o la fruta, mézclala con un poco de caldo o paté, así la comerá seguro.
- Y por último: ¡Lo importante es paciencia y que seas positivo! Los perros son increíblemente sensibles a tu estado de ánimo; si perciben dudas o tensión por tu parte recelarán. Relájate!, al fin y al cabo, lo que estás haciendo va a mejorar su salud de forma increíble.

También se les puede dar huesos, pero deberían ser lo suficientemente grandes, como cuellos de pavo, para que el cachorro no pueda tragárselos fácilmente y se acostumbre a roer bien. Por favor, nunca dejes a tu cachorro con su hueso solo, e incluso a medida que crecen, échales siempre un ojo mientras los comen.
Un perrito tiene que comer de 4 a 5 veces al día y en raciones pequeñas, en general y de forma porcentual come mucha más cantidad que un perro adulto. La cantidad de su ración diaria debe ser de unos 8 – 10% de su peso corporal hasta los 6 / 7 meses. Si ves que tu cachorrito engorda, bájale la cantidad de comida; si por el contrario está pierde peso, súbela.
A partir del medio año puedes bajar las comidas a dos o tres tomas por día y reducir la cantidad a unos 6 – 8 %, dependiendo del tamaño del perro y su actividad. Un perro pequeño necesita proporcionalmente más que un perro grande, porque su metabolismo es más rápido. Con un añito tu cachorro ya es un perro adulto y le puedes dar las raciones en una o dos tomas y bajar la cantidad al 1,5% a 2 % de su peso corporal.
No te preocupes si tu cachorro alimentado con la dieta BARF crece más lento. Con la comida natural crecen mejor y más lentos, pero mucho más sanos.

- Si le gusta jugar, puedes poner un trocito de carne en un cuerda y jugar con él, en algún momento va a morder su “presa” y tal vez comerla. Al menos lo entretienes y le das curiosidad.
- Al gusto de atún en lata casi ningún gato se puede resistir, ponle un poco encima de la carne o mézclalo.
- Incrementa progresivamente la comida cruda en la comida húmeda, primero 5%, después 10% etc.
- No te preocupes si el gatito rechaza la comida, que el día anterior ha comido, damos un paso atrás y lo probamos otra vez.
- Todo lo que te imagines, lo puedes probar, lo único que nunca deberías hacer, es dejar tu gato más de 24 horas sin comer. Nuestros gatos desarrollan muy rápidamente lipidosis hepática, que puede ser mortal. Así, es mejor no forzarle y empezar de nuevo tantas veces como sea necesario.

http://www.puromenu.es/blogs/dieta-barf-puroblog/18695127-la-mejor-manera-de-cambiar-a-tu-gato-a-una-dieta-natural-cruda-barf
http://www.puromenu.es/blogs/dieta-barf-puroblog/18640647-10-consejos-para-pasar-a-tu-perro-a-una-dieta-natural-cruda
Foto de cachorro de Simone Wilske. Foto de gatito de Doris Rämisch.