Dieta BARF en gatos: Ellos comerían ratones... 12 de Febrero de 2015 23:10 1 Comentario

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Quien tenga gato sabe que su alimentación es a menudo complicada. No comen cualquier cosa, tienen sus propias preferencias y muchos rechazan todo lo que no sea su marca favorita. Tanto es así, que lo hacen incluso aunque lo que comen no sea la que les conviene. Precisamente, la comida parece ser una de las causas de muchos de los crecientes problemas de salud de los gatos modernos, tales como el exceso de peso, alergias o piedras renales. Pero, ¿nos hemos preguntado por qué esto es así? Retrocedamos un poco y veamos de dónde vienen nuestros amigos felinos.

El origen

Los gatos tienen sus orígenes en el desierto, donde comían pequeñas presas como ratones, ratas, insectos o pequeños pájaros. Casi no tenían agua al alcance y por tanto bebían muy poco; era con la humedad y la sangre de sus presas con lo que calmaban su sed. El gato fue domesticado hace menos de 10.000 años, por lo que, genéticamente, no ha cambiado tanto, por ello, actualmente, podemos seguir viendo gatos que, teniendo acceso a la naturaleza, cazan perfectamente. Con su sistema digestivo ocurre lo mismo. Son mini tigres y aún conservan sus instintos y rasgos originales.

Las comidas comerciales

Con este principio, si echamos un vistazo a la comida comercial para gatos, lo primero que llama la atención es que, de la gran cantidad de tipos existentes en el mercado, muchos pueden ser cuestionados en cuanto a su calidad. ¿Por qué? Principalmente debido a que muchas contienen cereales y muy poca humedad (alrededor de un 10%). Al tener que ingerir, por herencia, la mayoría de la humedad a través de su comida, es muy probable que nuestros amigos felinos comiendo pienso seco puedan desarrollan problemas en las vías urinarias por falta de agua en sus cuerpos. Además, muchos piensos llevan ingredientes artificiales como vitaminas artificiales, colorantes, atrayentes y conservantes que tienen el riesgo de causar diferentes cuadros clínicos como alergias o intolerancias.

Si además nos paramos a analizar más en detalle las presas de un gato salvaje, observaremos que la dieta natural de un gato no incluye cereales, muy presentes en la formulación de mucha de la comida comercial. Nuestros gatos son carnívoros y para su salud continua es clave que su alimentación esté principalmente compuesta por carne, huesos y vísceras. Una buena marca de comida comercial que maximice la salud (y felicidad) de nuestros amigos felinos y por lo tanto, ayude a disminuir los gastos veterinarios, reflejará esto en su composición.
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Cada vez más, dueños y veterinarios son consciente de eso y desde hace algunos años existe un movimiento hacía una alimentación más natural teniendo en cuenta los orígenes de nuestros amigos felinos; se trata de la llamada dieta BARF (Biologically Appropiate Raw Food o Bones And Raw Food) o dieta ACBA (Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada).

La dieta BARF intenta replicar la presa del gato asegurando que a nuestro “tigre” le llegan todos los nutrientes necesarios a través de la presencia de carne cruda, huesos carnosos crudos, vísceras y vegetales en pequeñas cantidades – todo ello en proporciones estudiadas, aunque pueden variar de individuo a individuo.

Nada de cereales, ya que el organismo de nuestros gatos no dispone de las enzimas necesarias para digerir carbohidratos al igual que el de los humanos u otros omnívoros como el cerdo.
Los que ya dan a sus amigos felinos su auténtica comida natural han podido observar los múltiples beneficios que conlleva. Enfermedades como alergias y diarreas frecuentes o problemas con las vías urinarias pueden llegar a desaparecer por completo. También los dueños de gatos sanos notan cambios significativos y describen a su miembro de la familia como más vital, más juguetón, más despierto y con muchas ganas de comer.

La dieta básica

A nivel contenido y para ser completa la dieta natural debería consistir en un 85% de carne cruda variada (y pescado), incluyendo un 15-20% de vísceras que son esenciales debido a su alto contenido en vitaminas imprescindibles, como la A, B o D. Un mínimo del 10% debería estar formada por huesos crudos, de donde nuestros gatos obtienen una gran parte del calcio que necesitan. Es importante que se den los huesos sin cocinar en su forma cruda para que no se astillen y se dejen digerir sin problemas. La buena noticia es que hay una gran variedad de huesos que pueden gustar a nuestros amigos felinos, como por ejemplo las alitas o los cuellos de pollo. El 5% restante intenta replicar el contenido del estómago de la presa e incluye por ejemplo hierbas, algas, verduras y/o frutas, siempre trituradas. Por norma general, y siempre observando a cada individuo, se aconseja dar entre un 4% y un 6% del peso corporal del animal al día en alimento crudo.

Entre los complementos importantes se encuentra la taurina. Muchos de nosotros sabemos que es esencial para los gatos, porque son capaces de producirla, pero no en suficientes cantidades, por lo que es importante que ingieran este aminoácido a través de su dieta. La cantidad recomendada al día son 50 mg por cada kilo de peso corporal. Los corazones son muy ricos en taurina, pero para estar en el lado seguro siempre conviene añadir taurina en forma de suplemento alimenticio.

Esta dieta no está exenta de detractores, entre las cuestiones más importantes que se plantean está si la carne cruda no es peligrosa para nuestro gato. La respuesta es muy sencilla: no. El aparato digestivo del gato está diseñado para digerir carne cruda. Su ácido gástrico tiene un pH de 1,5 a 2, lo que es muy ácido, capaz de hacer inofensivo a una gran cantidad de bacterias que se pueden encontrar en la carne. La excepción a la regla es la carne de cerdo ya que puede transmitir en estado crudo el virus de Aujezky, que puede llegar a ser mortal para los gatos, por lo que es aconsejable evitar darles carne cruda de cerdo.

Ante todo, si te decides por intentar cambiar a tu gato a una dieta natural cruda casera, infórmate en las cada vez más numerosas fuentes disponibles y opta por la variedad. También puedes acudir a una marca que comercialice menús completos y equilibrados, elaborados por expertos con extensa experiencia en la nutrición natural, como Puromenu.

Si estás interesado en más información o tienes más preguntas sobre este tipo de alimentación, puedes consultar nuestros artículos o escribirme un correo y te ayudaré.

Doris Ramisch es nutricionista certificada de perros y gatos en Puromenu


Algunas fuentes de consulta: