¿Por qué mi gato ha dejado de comer? mayo 5, 2020 06:56

Por que mi gato ha dejado de comer

Artículo escrito por Julia Espíndola, Veterinaria, Nº de Colegiado 7275

 

Mucha gente cree que los gatos son animales difíciles o complicados a la hora de comer pero en realidad sus comportamientos están justificados.


Que un gato deje de comer no es normal y tiene varias causas.

 

En cualquier caso es necesario intervenir, puesto que un problema de comportamiento puede terminar en un problema de salud.


Estas causas se pueden dar coma lo que coma el gato, tanto si son productos procesados como si se trata de dieta cruda o dieta BARF.

 

Asimismo, algunas de estas razones pueden ser motivo de problemas en la transición de un alimento a otro y es por esto que explicaré algunas formas para detectarlo y solucionarlo.


1. Puede tener un trastorno de Comportamiento

Hablamos aquí de causas fisiológicas como la neofobia y los problemas de comportamiento asociados al estrés y a la ansiedad.

 

La neofobia es el rechazo natural que tienen los gatos, en su mayoría adultos, a probar lo nuevo.

 

Este fenómeno comienza por el olfato y también por una adaptación limitada en su tracto digestivo a alimentos no aptos para carnívoros estrictos.

 

Se conoce también que la acidez estomacal juega un papel en la elección de alimentos así como las bacterias de su microbiota.

 

En cuestiones de comportamiento, el desconocimiento de la especie felina, nos pone en una posición débil en cuanto a poner límites se refiere.

 

Les ofrecemos todo lo que quieren y cedemos ante sus “gustos” cuando, muchas veces, un gato selectivo es un gato que trata de enmascarar la ansiedad y tiene la necesidad de llamar la atención.

 

El convivir con humanos ha hecho que los gatos tengan todo servido pero limitado dentro de cuatro paredes. El único movimiento variable es el humano.

 

Este tipo de relación si no es trabajada para mantener un equilibrio emocional puede hacer un gato deje de comer, sea por estrés o por depresión.

 

Si estás sufriendo alguno de estos problemas con tu gato, te recomendamos que hables con un especialista (a ser posible veterinario) del comportamiento felino.

 

En lo que respecta a la dieta cruda, estas causas son las principales dificultades a la hora de la transición desde los alimentos procesados. Para esto es útil tener una pauta y saber qué esperar.

 

También puede afectar cómo manipulamos la comida. Por ejemplo, si damos la comida muy fría o muy caliente, comida de baja calidad o mal descongelada, entre otras, esto puede influir en que el gato deje comer.

 

mi gato no tiene apetito

 

2. Puede tener Afecciones en la Boca

Las lesiones producidas por la gingivoestomatitis son las más frecuentes y su desarrollo se cree que está asociado a una alteración del sistema inmune.

 

Esta patología afecta a todos los tejidos que están en contacto con la saliva y la placa bacteriana.

 

Ciertos agentes infecciosos como el Calicivirus también promueven la aparición de esta enfermedad.

 

Este proceso es doloroso, con lesiones ulcerosas e inflamación y un síntoma característico es dejar de comer.

 

Es importante hacer una buena revisión de la boca incluyendo radiografías dentales para poder hacer un correcto diagnostico diferencial apropiado. Esta prueba debe realizarla un veterinario.

 

La extracción dental solo está justificada en casos en donde se pudo identificar la desaparición progresiva del tejido dental (FORL) o en casos muy graves que afectan toda la cavidad oral.

 

Sin embargo, demasiadas veces, se procede a la extracción sin antes hacer un buen tratamiento del dolor y de alimentación.

 

Los gatos alimentados con dieta cruda, poseen un sistema inmune reforzado y por ende experimentan una gran mejoría de los síntomas.

 

Esto se produce porque la alimentación natural bien preparada promueve un estado de equilibrio en la flora bucal e intestinal que permite mantener un sistema inmune en equilibrio y que colabora en disminuir la inflamación.

 

Además, si el gato tiene acceso a huesos carnosos y/o a una suplementación adecuada, además de evitar la placa bacteriana estaremos promoviendo la función natural de sus dientes, como la masticación, algo que suele reducirse en la alimentación procesada.

 

3. Puede tratarse de Trastornos Digestivos

Los amantes de gatos sabemos que estos padecen una variedad de trastornos digestivos.

 

Las causas suelen ser variadas y entre ellas podemos mencionar los hábitos alimenticios.

 

Si nuestro gato no tiene buenos hábitos alimenticios, tiene ansiedad o sobrepeso, sabremos que es un blanco fácil para estas enfermedades, especialmente lipidosis hepática, obstrucciones y pancreatitis.

 

Estos trastornos pueden llevar a la anorexia total o parcial junto a otros síntomas como la letargia, el dolor, los vómitos, la diarrea, etc.

 

Existen muchos más trastornos digestivos pero voy a poner foco en porqué la alimentación es tan importante.

 

En muchas ocasiones, los síntomas aparecen posterior a un ayuno, ya sea por no comer o por vómitos.

 

Si esto no se atiende, la enfermedad progresa rápidamente.

 

La prevención consiste en mantener a nuestro gato en una condición corporal adecuada, con un equilibrio físico y emocional.

 

Conocer sus comportamientos habituales nos permitirá detectar los cambios en los mismos.

 

Educar al propietario en estos temas ayuda mucho a la hora de establecer una estructura de comportamiento y alimentación con vuestro compañero felino. Por otra parte, un buen diagnóstico diferencial, un tratamiento adecuado y una terapia de soporte resulta fundamental.

 

Es necesario recuperar las ganas de comer y, si es necesario, se debe colocar un tubo de esofagostomía para no permitir el avance de la enfermedad.

 

Ahora bien, la forma de alimentar a nuestra gato también nos ayuda a prevenir que aparezcan estos trastornos por los siguientes motivos:

 

Un gato alimentado con una dieta biológicamente apropiada autoregula sus ayunos y se pueden alargar los periodos de ingesta.

 

Un gato que come comida seca no debiera superar las 24 horas sin comer.

 

La humedad que ya trae el alimento crudo permite una motilidad normal que promueve la eliminación de bolas de pelo. Incluso evita la formación de las mismas.

 

Una dieta baja en carbohidratos permite que el páncreas trabaje mejor.

 

Además una alimento crudo conserva algunas de las enzimas que ayudan en la digestión del alimento.

 

Podría seguir citando beneficios pero a modo de conclusión, para prevenir es mejor dar una alimentación cruda adecuada y crear rutinas que disminuyan los factores de estrés y ansiedad de los gatos.

por que no quiere comer mi gato 

4. Puede ser por su Edad o por el Calor

Estás causas no están relacionadas pero no quería dejar de mencionarlas porque son un motivo de consulta bastante frecuente.

 

Durante la juventud, los gatitos comen bastante más y lo entendemos porque están creciendo. Pero, entonces, llega el primer celo y su apetito disminuye.Podríamos decir que esto también es normal.

 

Después viene la esterilización y el metabolismo se ralentiza, haciéndolo más propenso a engordar.

 

Es importante conocer los estadios por los que pasa para asegurar una buena nutrición y no asustarnos antes los cambios de ingesta de alimento.

 

Cuando se hacen mayores, a partir de los 7 años, suelen ser más propensos a enfermedades que pueden cursar con anorexia parcial o total, pero no es hasta que se convierte en un gato senior que su cuerpo no tiene las mismas necesidades, realiza menos actividad y su apetito aminora.

 

Si nos acostumbramos a medir la comida y a tener un registro de su peso podemos hacer visibles estas características relacionadas con la edad y, así, valorar cuando son normales y cuando no.

 

Además del factor de la edad, tenemos los días de calor. Es normal que durante las altas temperaturas el gato coma menos.

 

Una alimentación húmeda de calidad nos asegura una mejor nutrición. Teniendo en cuenta todos estos factores, es conveniente observar si su grado de actividad y alimentación corresponden con la edad que tiene.

 

El aburrimiento hace a nuestros gatos comportarse y parecer mayores de lo que son y por eso la edad de un gato senior puede ser discutible (la "psicológica", claro :-)

 

Desde mi punto de vista, podemos decir que es un gato senior a partir de los 10-12 años. La razón es que un gato bien alimentado se conservará más joven y un gato aburrido se verá más mayor.

 

5. Puede que esté sufriendo una Intoxicación

Cuando hablamos de tóxicos no sólo nos referimos a venenos. Existen otros tipos de tóxicos que el cuerpo es capaz de detectar y que pueden estar incluso en su alimentación.

 

Todo lo que el cuerpo desconoce o cuya digestión se dificulta va dejando sustancias que se acumulan y estas con el tiempo pueden afectar a la acidez estomacal, la eliminación de subproductos en el hígado o en la microbiota, etc.

 

En algunas enfermedades crónicas como la insuficiencia renal o hepática pueden haber metabolitos circulando en la sangre que producen anorexia parcial o total acompañado de síntomas ya mencionados.

 

Por esta razón, los ingredientes que le ofrecemos a nuestro animal son importantísimos y también cómo fueron estos procesados.

 

Algunas toxinas comunes se encuentran en carnes de producciones con uso de medicamentos, desechos de la industria cárnica o metabolitos generados durante la cocción.

 

Los gatos son muy hábiles para detectarlas y descartar estos productos. Por esto, ante la menor duda es buena idea comunicarnos con el proveedor de alimentos y que nos responda a estas preguntas.

 

Saber que le doy de comer, qué ingredientes, de dónde provienen y cómo se procesan es importante. También, cómo manipulamos y conservamos el alimento puede afectar en si el gato come o no.

 

5. Conclusiones

Un gato no deja de comer así por así, suele haber una razón y conocerla seguro que previene problemas mayores.

 

Estas son variadas pero fácilmente descartables mediante visita al veterinario o cambio en su dieta.

 

Si tienes cualquier comentario, puedes llamarnos al 911 412 045 o enviarnos un email a info@puromenu.es.

 

Y si estás interesado/a en alimentos BARF para dar el gran salto, aquí tienes una buena selección.

 

Julia Amaya Espíndola es veterinaria especialista en medicina felina, colegiada con número 7275. Si queréis contactar con ella, podéis enviarle un correo electrónico a Info@felvet.es o visitar www.felvet.es

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