10 Consejos para alimentar con huesos a tu perro (o gato) junio 7, 2021 07:06

 

Perro comiendo hueso de pavo

Samu (4 meses), devorando un cuello de pavo en nuestro jardín

 

Si no has escuchado nunca en la misma frase las palabras perro y hueso, probablemente no eres de este planeta...

 

 

Lo de los huesos y los perros es saber popular tan arraigado como los cuentos infantiles, aunque con una diferencia, esto no lo hemos inventado nosotros.

 

 

Resulta que los perros SIEMPRE se han alimentado de huesos desde que el hombre es hombre.

 

 

Y sin embargo, hay una especie de tabú acerca de dar huesos a nuestros perros...

 

 

Incluso cuando en cualquier tienda de alimentos podemos comprar cientos de artilugios con forma de hueso que nada tienen que ver con el original.

 

 

Algunas dietas están recuperando su uso. Si has oído hablar de la dieta BARF, ya sabrás que dar huesos es práctica común.

 

 

Pero es de los temas más espinosos y que más calienta el debate entre consumidores, nutricionistas y veterinarios.

 

 

¿La razón? Hay mucho desconocimiento a la hora de añadir huesos a la dieta de nuestros compañeros e incluso miedo por las voces que apuntan al peligro que pueden suponer.

 

 

¿La verdad? Cuando das los correctos y de la manera correcta, los huesos tienen multitud de beneficios para tu perro (también gatos) y cualquier riesgo se reduce muchísimo.

 

 

Te lo explicamos paso a paso... pero antes...

 

Cuándo NO es recomendable  dar huesos a nuestro perro

 

Vamos con las excepciones para asegurar que todo se entiende.

 

 

Si estás consumiendo menús bien balanceados con el hueso ya picado, no hace falta que añadas más hueso para alimentarle (puede haber otras razones de las que te hablamos luego).

 

 

Si tu perro come pienso tampoco es recomendable porque para digerir los huesos ellos necesitan cierto pH estomacal y enzimas pancreáticas que no suelen tener cuando comen pienso.

 

 

De hecho incluso iniciando la dieta barf habría que esperar 4-6 semanas antes de dar el primer hueso comestible

 

 

Si a tu perro no le sientan bien los huesos. No los digiere bien, le cuesta comerlos u otras razones.

 

 

Si tu perro tiene alguna enfermedad que lo desaconseja, como la pancreatitis. Ante la duda, siempre mejor preguntar a un veterinario cualificado.

 

 

Si no estás en ninguna de estas situaciones, te seguimos contando :-)

 

 

1. ¿Son los huesos peligrosos para mi perro o gato?

 

, si los damos de manera incorrecta y/o irresponsable.

 

 

No, si le damos los correctos y enseñamos a nuestros pequeños a comerlos.

 

 

¿Por qué hacerlo entonces?

 

Porque los beneficios son muy interesantes:

 

  • Son muy nutritivos (minerales y otros nutrientes)
  • Ayuda a mantener la dentadura limpia y fuerte
  • Les relaja...
  • Puede salvarte el sofá y los muebles!

 

 

 

2. ¿Cómo debo dar huesos a mi perro con seguridad?

 

Nos alegramos de que nos hagas esa pregunta... :-)

 

 

1. Los huesos que les demos para comer deben ser CRUDOS.

 

 

Los huesos cocidos se rompen de diferente manera por haber perdido su elasticidad en el proceso de cocción y pueden presentar astillas que sí pueden suponer un riesgo para nuestro perro o gato.

 

 

2. si es para comer, deben contener carne alrededor, es decir, ser un HUESO CARNOSO.

 

 

Un hueso carnoso suele tener la mitad de su peso en carne y la mitad en hueso. Un buen ejemplo es una carcasa de pollo o una alita.

 

 

3. Hay que escoger el TAMAÑO ADECUADO para nuestro perro. Principalmente,  asegurar que no sea fácil que pueda tragarlo entero.

 

 

Como norma de seguridad, no le des un hueso que es más pequeño que su cabeza y, en cualquier caso, vigílalo durante todo el proceso hasta que se lo coma en su totalidad.

 

 

4. Si no está acostumbrado a comer huesos crudos, deberemos ENSEÑARLE.

 

 

Procuraremos no dárselo con el estómago vacío, ya que el ansia le podría animar a tragárselo demasiado pronto.

 

 

Al principio, es bueno dárselo después de comer y sujetarlo por uno de los extremos mientras empieza a roer y romper en trozos pequeños

 

 

Le felicitaremos cuando lo haga bien y se lo retiraremos cuando quede el último trozo pequeño que pudiera tragarse de un bocado.

 

     

    5. Los cachorros pueden comenzar a comer huesos blandos tan pronto como desarrollan sus dientes de leche.

     

     

    Esto puede ocurrir a las 12 semanas y con ellos ya pueden trocear y masticar. Será importante escoger los huesos adecuados para esta edad (más abajo)

     

    hueso falso hueso real

     

    3. ¿Qué tipos de huesos puedo dar a mi perro?

     


    Podemos dar a nuestro perro huesos de casi cualquier animal.

     

     

    Pero con el pollo, el pavo, el cordero y la ternera deberíamos tener más que suficiente para una dieta sana y equilibrada.

     

     

    No hace falta buscar huesos de carnes raras :-)

     

     

    Solemos hablar de HUESOS COMESTIBLES y HUESOS RECREATIVOS.

     

     

    HUESOS COMESTIBLES

     

     

    Los huesos comestibles, entre los que se encuentran los huesos carnosos, aportan alto valor nutritivo.

     

     

    Son blandos, flexibles, no contienen médula y se pueden triturar fácilmente.

     

     

    Son buenos huesos comestibles para perros grandes:

     

    • Cuellos de Pavo
    • Cuellos enteros de Cordero o Ternera
    • Carcasas de Pollo o Pavo
    • Falda de Cordero o Ternera
    • Escápula de Vacuno (casi todo cartílago... de hecho no puede considerarse fuente de calcio)

     

    Son buenos huesos comestibles para perros pequeños:

    • Cuellos de pollo
    • Carcasas de Pollo
    • Alitas de Pollo - siempre que les vigilemos y sea un perro enseñado

     

     

    Las patas es mejor evitarlas ya que son más duras y, pese a ser crudas, podrían romper mal o ser un reto para sus dientes - ante la duda, mejor reducir cualquier riesgo. Si decidimos dárselas, mejor de ave.

     

     

    Por ejemplo, si nuestro perro no es un experto y está muy acostumbrado, evitaremos los muslos de pollo o pavo o las costillas de vacuno.

     

      

    HUESOS RECREATIVOS

     

    Los huesos recreativos son más para entretener, proporcionando largas horas de masticada diversión :-)

     

     

    Además, son un aliado perfecto para masajear las encías y deshacer el sarro.

     

     

    Es mejor es elegir huesos planos frente a huesos redondos y largos.

     

     

    Así, reducimos el riesgo de ingesta, ya que los extremos de los segundos se pueden desprender con facilidad, o el daño en la dentadura, ya que los largos, al ser estructurales, suelen ser más duros.

     

     

    Además, los huesos planos entretienen más porque tienen recovecos donde se queda la carne.

     

     

    Buenas opciones de huesos recreativos para perros grandes son:

    • Huesos de rodilla de Vaca
    • Fémur de Vaca (intentar que la apertura no coincida con su mandíbula inferior, porque puede atascarse)
    • Cadera de Vaca
    • También cabezas de Cordero u otros animales si las puedes conseguir

     

     

    Buenas opciones de huesos recreativos para perros pequeños son:

    • Escápula (siempre y cuando, por el tamaño del perro NO se los puedan tragar)
    • Pecho de ternera
    • Costilla de Vaca
    • Cuellos de Pavo

     

    Hay otras opciones, aunque algunas no son huesos de por sí y no aportan tantos nutrientes:

     

    • Tráquea de ternera (no es la que más nos gusta porque pueden tragarlo y atascarse)
    • Ligamentos de Vaca o Toro
    • Cuerno de Ciervo (aunque, de nuevo, si nuestro perro es muy ansioso mejor evitarlos porque son durísimos)
    • etc

      

     

    Se ha estudiado en Beagles el efecto que tienen los huesos recreativos en la reducción de cálculos dentales (F R Marx 2016). Los resultados mostraban reducciones del 30% al 80% del total del cálculo dental.

     

     

    Aquí te dejamos un pequeño vídeo con los diferentes tipos de HUESO CARNOSO de nuestra amiga Doris.

     


    4. ¿Qué nutrientes proporcionan los huesos a mi perro?

    comida natural para perros y gatos


    Aquí es importante entender cuáles son los componentes de los huesos.

     

     

    Los huesos recreativos suelen contener Médula, o tuétano en el lenguaje coloquial.

      

     

    La médula no es hueso per se, es principalmente grasa y componentes de la sangre - es de hecho donde se producen las células de la sangre - que son ricos en nutrientes.

     

     

    Además contiene un 7% de proteína (Loren Cordaina, Bruce A. Watkins, 2001).

     

     

    Los huesos en general tienen Cartílago, que es tejido conectivo compuesto, en un 50%, de colágeno - que contiene dos amino-ácidos importantes como la prolina y la glicina - y de mucopolisacáridos - largas moléculas de glucosa combinada con moco.

     

     

    Hay que decir que la digestibilidad del colágeno por parte de nuestro perro podría no ser total aunque no está estudiado en profundidad todavía (S. Hooda y L. G. Ferreira, 2015).

     

     

    Hasta aquí los componentes orgánicos, que representan 1/3 del contenido. El 2/3 restante, el hueso en sí, es principalmente Fosfato de Calcio.

     

     

    El ratio de calcio y fósforo es óptima porque su relación en el hueso de 2,5:1, siempre con más presencia de calcio e influye en las cantidades a dar como veremos más adelante.

     

     

    Además de calcio y fósforo, también son ricos en sodio, hierro, magnesio y zinc.

     

     

    En el caso de huesos comestibles, también hay que contar entre los nutrientes los propios de la carne, en forma de proteínas y grasas, etc. pero esto esto ya lo hemos tratado ampliamente con anterioridad.

     

     


    Samu, en portada, ya con un año y medio, totalmente acostumbrado a los huesos crudos :-)

     

     

    5. ¿Qué cantidad de huesos debo dar a mi perro?

     

     

    A esta pregunta, en función de la escuela, puedes encontrar muchas respuestas.

     

     

    En primer lugar debes saber que si das ya un menú completo, este debe llevar ya el hueso triturado incluído. En este caso, no necesitas darle hueso para alimentación sino, quizás solo recreativos.

     

     

    Si elaboras su alimentación tú mismo/a. Nuestra recomendación es darles entre un 10% y un 20% de su comida en forma de hueso carnoso crudo y nunca más de un 25%.

     

     

    La idea es que no reduzca la ingesta de otro tipo de nutrientes y evitar el estreñimiento.

     

     

    Si por alguna razón no podemos dar huesos carnosos a nuestro perro, échale un ojo a la última parte de este post para ver alternativas.

     

     

    En cuanto a la frecuencia, nuestra experiencia es que esta puede ser diaria, en una o diferentes comidas, tanto mezclado con su comida habitual como por separado.

     

     

    Si te mantienes en estos porcentajes y frecuencia, asegurarás que todo va bien, y si además añades variedad, mucho mejor.

     

     

    6. ¿Cuáles son los beneficios de dar huesos crudos?

     


    En general, todos los dueños experimentan que sus perros o gatos defecan más duro.

     

     

    Esto es normal ya que el hueso actúa de astringente; si fuera demasiado, trata de reducir la cantidad.

     

     

    El efecto secundario de esto es que se libera el contenido del saco anal de forma natural. Sin tener que acudir al veterinario a vaciar glándulas anales por esta razón, cosa que es cara.

     

     

    También se percibe un color más blanquecino en las heces.

     

     

    En cuanto a los dientes, hemos visto pocos perros o gatos comiendo huesos carnosos que tengan signos de gingivitis o sarro en las encías

     

     

    Y si miramos el aspecto psicológico, no cabe duda de que tener a nuestro amigo royendo durante horas es algo que nos ayuda a reducir ansiedad y tener un perro más equilibrado.

     

     

    7. Consideraciones especiales para los Gatos


    como dar huesos a los gatos


    La mayor parte de los consejos que aplican a perros lo hacen también para gatos con algunas diferencias.

     

    Para los gatos, recomendamos:

    • Alitas
    • Cuellos de pollo, pavo (para valientes) o pato
    • Trozos de conejo

     

    Elije siempre carne fresca ya que, contrariamente a los perros, los gatos no tienen un sistema digestivo tan resistente.

     

     

    En general, y dado su mayor autocontrol ante la comida requieren de menor supervisión, aunque es bueno mantener un ojo al principio.

     

     

    A los gatos les encanta jugar, por lo que no te sorprendas si lanzan su alita por el aire y la cazan de nuevo para seguir comiendo :-D

     

     


    Vicky Payne, experta veterinaria natural nos explica su experiencia con huesos crudos.

     

     

    8. Últimas recomendaciones

     

    •  La médula es nutritiva pero también es muy calórica (51% de grasa), por lo que no hay que pasarse ni dársela a perros obesos

     

     

      • Trata de dar sus huesos a tu perro cuando esté tranquilo y colócalo sobre una toalla siempre en el mismo sitio para evitar manchas indeseadas.

       

       

        • Evita la presencia de otros perros, ya que los huesos acentúan los comportamientos de dominancia e incluso practica con tu perro dárselo y quitárselo para que te respete a tí.

         

         

          • Y, por último, si no te sientes animado por estos consejos o tu rutina diaria no te lo permite, recuerda que siempre puedes contar con menús comerciales crudos, que ya contienen la cantidad adecuada de hueso triturado incluido en su formulación.

           

           

          9. Alternativas 100% naturales a los huesos carnosos

           

           

          Hay perros que no toleran los huesos. Les sientan mal, les provocan trastornos digestivos o le duelen los dientes.

           

          Si tu perro está en esa situación o prefieres no dárselos, aquí tienes varias alternativas para suplementar:

           

          • MCH Calcio. Se trata de hueso secado en frío y molido, que tiene todos los beneficios de los huesos de los que hemos hablado y se puede añadir a la dieta de manera normal.

          • La cáscara de huevo. La cáscara no es tan completa como el MCH porque no es hueso pero aporta calcio en forma de carbonato cálcico.

             

            • Citrato Cálcico. No contiene nada de fósforo ni otros minerales por lo que es muy recomendable para perros y gatos con problemas renales o piedras de oxalata. 

             

            10. ¿Dónde comprar huesos carnosos?

             

            En cualquier carnicería deberían poder proporcionarte, al menos los siguientes tipos, aunque sea bajo pedido:

            • Carcasas carnosas de pollo delanteras o traseras
            • Hueso de cadera de ternera
            • Costillar o falda de cordero o de ternera
            • Cuellos de pollo o pavo
            • Cuallos de Cordero o Vaca
            • Cabezas
            • y otros

             

             

             

            Si no encuentras lo que buscas, tenemos para tí una selección permanente de huesos de distinto tipo que seguro te ayudarán a darle toda la variedad que tu peque necesita.

             

             

            Bueno, pues esto es todo, para que veas la progresión, aquí te dejamos un bonus especial, ¿qué tal le irá a Samu con un hueso plano? :-) (tenéis muchos más vídeos BARF en el canal, no olvidéis suscribiros)



             

            Samu, un poco más crecidito, hincándole el diente a un hueso de escápula de vacuno.


            Esperamos haberte despejado esas dudas y que comiences pronto a practicarlo.

             

            Y no olvides contarnos como te va! 



            Si quieres saber más, aquí te dejamos algunas otras fuentes:
            Digestibilidad de premios de cerdo: https://www.animalsciencepublications.org/publications/jas/pdfs/90/12/4355?search-result=1
            Responsible Raw: http://www.naturesmenu.co.uk/includes/Responsible%20Raw%20Document.pdf
            Sobre huesos recreativos de Dogs Naturally: http://www.dogsnaturallymagazine.com/recreational-bones-for-dogs/
            Y de la famosa Dra. Becker: http://healthypets.mercola.com/sites/healthypets/archive/2012/05/09/bone-supplements-for-pets.aspx

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